Me
parece que esto no es para mí. Leo siempre esta revista, me gusta
y la considero interesante. Tiene muy buenos artículos, pero pudiera
ser que te cuestiones que nada parece tocarte personalmente…
Cada vez que llega la revista a tus manos, ¿qué pasa? ¿Cómo
lees? Espero que hoy te sirva esta reflexión para ayudarte a encontrar
tu título, en las revistas que hayas leído y en esta misma
oportunidad.
Probablemente no atinamos todavía a dar con tu necesidad, o se ha
dado algo bastante complicado en tu situación; si es éste
tu caso, no dudes en dirigirnos una carta o un correo electrónico,
porque no quisiera dar nada por obvio.
Puede ser que no hayas entendido el modo de redactar alguno de los temas,
o que se hayan despertado inquietudes a partir de algunos artículos.
Para eso estamos, para servirte, o si te hace bien, también para
escucharte, para variar, para leerte a vos ya que siempre nos lees a nosotros.
¿O
es que nada te va bien?
Mateo 11, 16-17 nos trae una comparación del Maestro Jesús
que tiene aplicación todavía en nuestras comunidades. Parece
que si les llega un mensaje muy espiritual, les cae la crítica
de abstractos, etéreos, voladores; si en cambio está escrito
con fundamentación teológica, abarcando los mayores elementos
posibles para una mejor formación de los lectores, se los tilda
de densos, difíciles o inconvenientes.
Si es directo y en lenguaje simple se le descuida por imaginarlo poco
serio.
Todo puede ser aprovechado o inutilizado desde la animosidad que se le
asigne. Por eso también podemos interpretar la comparación
desde una respuesta esperada que nunca llega.
Como sea, lo importante es que desde nuestras limitaciones y capacidades,
es Dios en su amor por la humanidad que bendice con innumerables recursos
a sus hijos, para que prosperen y superen las dificultades que se nos
presentan.
Tu
oportunidad
Lo cierto es que quienes escribimos en esta revista somos comunidad y
estamos para servirte, de manera que, si no logramos interpretar tu necesidad
puntual, es bueno que sepas que nuestro Señor está atento
a lo que te pasa, y si desde acá podemos ayudarte de alguna manera,
personal o comunitariamente, tenés tu oportunidad. Hacenos saber
cuál es la necesidad que te pudiéramos cubrir con nuestro
servicio, o para tu comunidad. Supimos de muchos casos particulares que
planteados como individuales en llamadas a la radio (miles he recibido
en once años de programa), que al ser tratado al aire daba servicio
a otros muchos casos análogos que no se habían planteado;
es decir que, tu caso puede poner letra a muchos más parecidos
al tuyo, y con esto busco alentarte para que nos cuentes tu caso, nos
hagas tus preguntas, plantees tus inquietudes, dudas o sugerencias.
Dios te bendiga en todo y sigamos adelante, un paso más y otro
y otro, de gloria en gloria hacia la casa de nuestro Padre, en el amor
de Jesucristo y guiados por el Espíritu Santo.
Daniel D’Agostino
danielmusife@yahoo.com.ar
|